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La maduración del maíz puede retrasarse debido a una siembra tardía y/o temperaturas estivales por debajo de las normales. Si el crecimiento tardío del maíz continúa en otoño, el grano de maíz puede estar significativamente más húmedo a la hora de la cosecha. Esto puede dar lugar a mayores costes de secado, daños mecánicos en el grano, y si cayese una helada antes de que el grano madurase, a una disminución en el rendimiento. Este artículo analiza los posibles impactos de las bajas temperaturas y las heladas tempranas en el desarrollo del maíz, el rendimiento del grano, el secado del campo, la cosecha, el secado artificial y el almacenamiento.
Debido a que la acumulación de Unidades-grado de crecimiento (GDU) a principios y mediados de mayo es similar a la acumulación de Unidades-grado de crecimiento (GDU) a finales de septiembre cuando el grano está madurando, cada día de retraso en la siembra podría dar lugar a 1 día de retraso correspondiente en la maduración. Sin embargo, el maíz es capaz de ajustarse a una siembra tardía reduciendo ligeramente su requerimiento total de Unidades-grado de crecimiento (GDU), en aproximadamente 5 GDU por cada día que se retrasa la siembra a partir del 1 de mayo. Esto significa que la maduración del maíz normalmente se retrasa solamente en torno a 1 día por cada día y medio que se retrasa la siembra.
Las temperaturas de verano frías o moderadas raramente están más de 1 o 2 grados por debajo de lo normal, considerando todo el periodo de verano. Estas condiciones darían como resultado un déficit de entre 90 y 180 GDU que deben compensarse a finales de verano o principios de otoño. Esto daría lugar a un retraso de aproximadamente 1 a 2 semanas en la maduración del maíz en el centro del Cinturón de Maíz, y más de 3 semanas en las zonas de cultivo al norte.
Durante el desarrollo de la etapa de maduración fisiológica, los granos van ganando progresivamente peso seco a medida que el almidón se acumula y reemplaza la humedad en el grano. Al comienzo de la etapa de grano dentado (R5), se muestra una línea de demarcación entre el almidón duro depositado en la corona del grano y el contenido lechoso del resto del grano (hacia la punta). Esta franja es conocida como «línea lechosa»Figura 1).
Figura 1. Evolución de la línea lechosa en granos de maíz desde R5, o dentado temprano (izquierda) a R6, o madurez fisiológica (derecha).
La madurez fisiológica del maíz se completa cuando se forma una capa de abscisión (capa negra) en la punta del grano, lo que detiene el traspaso de nutrientes al grano y marca el final de la producción (Figura 2).
Figura 2. Evolución del desarrollo de la capa negra en el maíz (en la punta del grano), que indica la madurez fisiológica (R6).
A medida que el maíz alcanza la etapa R6, el contenido de humedad del grano es de aproximadamente del 30% al 35%. En este punto, la calidad del grano aún puede reducirse debido a la combinación, secado y manipulación del grano húmedo, pero el cultivo ya no corre el riesgo de pérdida de rendimiento a causa de las heladas.
El impacto en el rendimiento del maíz por una helada temprana depende de la fase de crecimiento del maíz, las bajas temperaturas alcanzadas, la duración del periodo de bajas temperaturas y otros factores (Lauer, 2004). Es probable que, con temperaturas por debajo de 0 ºC durante varias horas, mueran las hojas y se detenga el crecimiento de la mazorca. Si esto ocurre, los agricultores deben determinar la etapa de desarrollo de la mazorca en el momento de la congelación para estimar el porcentaje de pérdida de rendimiento (Tabla 1 y Figura 3).
Tabla 1. Pérdidas de rendimiento potencial del grano tras una helada.
Estado del maíz | Helada fuerte | Helada ligera |
(Hojas,mazorca y tallo) | (sólo hojas) | |
| Porcentaje pérdida rendimiento |
|
R4 (Pastoso) | 55% | 35% |
R5 (Dentado) | 40% | 25% |
R5.5 (50% línea de leche) | 12% | 5% |
R6 (Punto negro/no línea de leche) | 0% | 0% |
El tejido de la hoja del maíz puede morir en pocas horas en torno a los 0 ºC, e incluso en menos tiempo por debajo de los 0 ºC. Con temperaturas entre 0 y 4,4ºC, el alcance de los daños puede variar considerablemente, dependiendo de los efectos del microclima, la pendiente del terreno, y si las condiciones atmosféricas favorecen o no una helada de radiación. En estos casos, es posible que sólo mueran las hojas superiores, mientras que las hojas inferiores sobreviven y permanecen fotosintéticamente activas. Si el tejido foliar muere, será evidente en 1 o 2 días aparentemente empapada de agua, y eventualmente se volverá marrón. Por lo tanto, es mejor esperar entre 5 y 7 días antes de hacer una evaluación del porcentaje de daño foliar para estimar la reducción del rendimiento.
Figura 3. Etapas de crecimiento del grano y humedad aproximada, unidades de calor en la maduración (capa negra o «línea no lechosa»), y pérdida de rendimiento causado por una fuerte helada mortal que detiene el desarrollo del grano.
Etapa R5
Etapa R5.25
Etapa R5.5
Etapa R5.75
Etapa R6
El periodo que va desde la formación de la capa negra hasta la cosecha se conoce como proceso de secado. La pérdida de humedad del grano durante el periodo de secado se debe enteramente a la pérdida de humedad por evaporación debido a la temperatura del aire, la humedad relativa y el viento. Cuando el maíz alcanza la maduración al final de la temporada, el secado natural es más lento a causa de la bajada de temperatura del aire. Por ejemplo, de acuerdo con la Extensión de la Universidad Estatal de Ohio, los porcentajes de secado del maíz disminuirán de un 1% cada día en septiembre al 0,5% y 0,75% a principios y mediados de octubre, del 0,25% al 0,5% cada día a finales de octubre hasta principios de noviembre, y solo el 0,25% o menos a mediados de noviembre (Thomison, 2011).
La investigación de Corteva Agriscience indica que se necesitan aproximadamente de 15 a 20 GDU para reducir la humedad del grano cada punto del 30% al 25%, de 20 a 25 GDU para cada punto de secado del 25% al 22% y de 25 a 30 GDU por punto del 22% al 20% (Corteva Agriscience, inédito). Si tiene lugar una fuerte helada que detenga el desarrollo de la maduración de forma precoz, estos porcentajes de secado natural se verán afectados. Por ejemplo, el grano helado antes de la etapa de grano pastoso requiere entre 4 y 9 días adicionales para conseguir la misma humedad de cosecha que si no estuviese helado (Maier and Parsons, 1996).
La humedad del grano en la cosecha afecta tanto al tiempo y el coste necesarios para secar el grano a niveles aceptables para su almacenamiento, como a la calidad de este. El grano húmedo puede dañarse durante la cosecha, la manipulación y el secado. Si se reduce en gran medida la calidad del grano durante la cosecha y el secado, también se reduce el tiempo de almacenamiento permitido, puede producirse un atranque, y la pérdida de granos finos y rotos puede reducir kilogramos de grano comercializable.
En temporadas de desarrollo de cultivos de maíz tardío, muchos agricultores tendrán que afrontar granos más húmedos de lo normal en la cosecha. Hay varios pasos antes de la cosecha para que este trabajo sea más sencillo (Lauer, 2009).
Ajustes de la cosechadora: El grano con una humedad superior al 30% puede ser difícil de sacar de la mazorca y se podría romper o dañar fácilmente al trillar demasiado el cilindro o el rotor de la cosechadora. La velocidad del cilindro/disco y la holgura del cóncavo son los ajustes fundamentales de la cosechadora para reducir desperfectos en el grano y las pérdidas de trilla con el grano húmedo/inmaduro. Con mucha humedad en el grano, los agricultores deberán encontrar un equilibrio entre el grano dañado y una pérdida mayor de lo normal de las mazorcas desgranadas.
Con el grano muy húmedo, algunos ingenieros agrónomos sugieren comenzar la cosecha, configurando la cosechadora como si fuese un cultivo normal con menor humedad (Brook and Harrigan, 1997):
Secar correctamente el maíz muy húmedo y de calidad inferior es esencial para evitar mayores reducciones de calidad. Los agricultores deben separar el grano de menor calidad antes del secado, utilizando el ventilador de limpieza, pantalla de gravedad o sección en la carcasa del sinfín perforado. Esto ayudará a evitar que los objetos extraños y los fragmentos de granos rotos (o finos) bloqueen el flujo de aire necesario para el secado uniforme del grano y su almacenamiento. A continuación, los agricultores deben programar secar el grano de menor calidad 1 o 2 puntos por debajo del 14% o el 15% recomendado para el almacenamiento a largo plazo. Esto se debe a mayores variaciones del volumen de humedad en el interior del grano y un mayor deterioro físico de este y la rotura de granos, lo cual podría agravar los problemas de moho.
Según los especialistas del programa de Extensión de la Universidad Estatal de Dakota del Norte, la eficacia energética aumenta a temperaturas máximas en los sistemas de secado de alta temperatura, pero esta podría quemar granos muy húmedos o inmaduros. Además, el secado a alta temperatura causa grietas por tensión, lo cual posibilita más roturas durante la manipulación y el almacenamiento. La cantidad de grietas por tensión depende de la humedad del grano inicial, la velocidad de expulsión de humedad, la temperatura máxima del grano alcanzada en el secador y la velocidad de enfriamiento del grano. Por tanto, las temperaturas de secado deben limitarse en el maíz a un contenido en humedad de entre el 25 y el 30%.
Con sistemas de secado de aire natural o de baja temperatura, será difícil secar adecuadamente el maíz con una humedad superior al 26% en el grano. El contenido máximo en humedad para el secado natural del maíz es del 21%, utilizando un volumen de flujo de aire de, aproximadamente, 28 litros por minuto por cada 25,4 kg de maíz (Hellevang, 2009).
Considere estas inversiones para ayudar a la gestión de la cosecha, del secado y del almacenamiento del grano húmedo y, por tanto, de menor calidad:
La Universidad de Wisconsin aporta los siguientes consejos para el secado del grano (Lauer, 2009):
Para reducir el tiempo de secado y acelerar la cosecha, algunos agricultores han estudiado secar y airear parcialmente el maíz, manteniéndolo para el posterior secado al finalizar la cosecha. Esta estrategia requiere habilidad y un gran control, especialmente con grano de baja calidad. Para más consejos de secado para maximizar la calidad del grano, véase Anexo I.
El grano de baja calidad y bajo peso es más difícil de almacenar porque es propenso a romperse y está sujeto a la aparición "puntos calientes" y moho en el almacenaje. Debido a que la vida útil de almacenamiento de este grano puede ser solo la mitad que la del maíz normal con el mismo contenido de humedad, considere vender pronto este grano en lugar de almacenarlo a largo plazo.
Para minimizar los problemas de almacenamiento, comience, limpiando el grano con un tamiz antes de colocarlo en contenedores para eliminar la mayor cantidad posible de granos finos, restos de mazorcas y granos rotos. Tras el llenado, retire la columna central del contenedor (elimine hasta el 10% de la capacidad total del recipiente) para descartar los granos rotos y finos que se quedan en el centro. A continuación, nivele el grano en el depósito para minimizar la acumulación de humedad en la parte superior. Finalmente, enfríe el grano tan pronto como esté seco a 10 grados de temperatura del aire y continúe aireándolo durante 10 o 14 días para asegurar que se haya logrado el equilibrio de humedad del grano.
Controlar el grano de baja calidad dos veces al mes es esencial para asegurar que se mantenga la condición del grano. Para más consejos sobre almacenaje y procedimientos de seguimiento del grano, consulte el Anexo I y Anexo II.
Si los agricultores se encuentran con campos de maíz húmedo o inmaduro en octubre, es difícil decidir cuándo comenzar a cosechar. Las experiencias de varios años de cosecha tardía sugieren que los retrasos excesivos no son una buena idea, por estas razones:
Por estas razones, la cosecha puntual suele ser ventajosa, aunque los costes de secado pueden aumentar.
Escrito por Steve Butzen, Agronomy Information COnsultant, Pioneer, Johnston, Iowa.
Secado a baja temperatura¹
| Temp. funcionamiento secadero2 | Temp. Máxima del grano |
Maíz alimentación | 54,4-60°C | 37,8°C |
Maíz de molienda húmedo | 76,7-87,8°C | 54,4°C |
Alimentación ganado | 76,7-87,8°C | 54,4°C |
¹ Para mantener una alta capacidad y calidad del grano, mantenga limpia su secadero.
² Los niveles de temperatura deben estar entre -9 y -7 °C dentro de la cámara.
Secado
Depósito con ventilación natural
Secado en tandas con recirculación
Secado y enfriado en silo
Enfriamiento del grano a temperaturas de almacenamiento adecuadas
Última observación
Almacenamiento inicial
Almacenamiento a largo plazo
Revisado en agosto de 2019
Lo anterior se proporciona solo para uso informativo. Por favor contacte con su profesional de ventas de Pioneer para obtener información y sugerencias específicas para su operación. El rendimiento del producto es variable y depende de muchos factores, como la presión por humedad y calor, el tipo de suelo, las prácticas de manejo y el estrés ambiental, así como los añadidos de enfermedades y plagas. Los resultados individuales pueden variar.
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